Noticias de Andalucía

La Junta de Andalucía recomienda leer las etiquetas

18 October, 2007

Etiquetas de los productos
Esa es la recomendación que el Consejero de la Presidencia, Gaspar Zarrías, y la titular de Gobernación, Evangelina Naranjo, dieron a los asistentes en la presentación de unas jornadas que se han denominado “Un consumidor bien informado es un consumidor seguro”.
Lamentablemente, a pesar de que no se puede ver mala intencionalidad en promover la lectura de etiquetas, lo cierto es que ese tipo de recomendaciones lo único que consigue es ocultar el verdadero problema que se esconde detrás de la estafa a los consumidores.
Es evidente que ciertos datos deben de aparecer en el etiquetado de todos los productos, esto es deseable y necesario, por ejemplo en cualquier alimento envasado debe de constar su fecha de caducidad o sus ingredientes, sin embargo esto realmente no plantea demasiados problemas ya que también es de interés de las empresas productoras que sus alimentos no se presenten en mal estado con una falsa fecha de caducidad o que no se correspondan con lo que el consumir espera de ellos.
Es posible que en el caso de los ingredientes si se puedan dar más casos de engaños, por ejemplo utilizando alimentos de inferior calidad para obtener un mayor beneficio (aceite refinado en lugar de aceite virgen) y en estos casos por mucho que se lea la etiqueta poco se podrá sacar en claro.
De todas maneras ese tipo de engaños siguen siendo los menos importantes.
La cuestión fundamental que no llegan a entender, o prefieren olvidar, ni Evangelina Naranjo ni Gaspar Zarrías es que cuando alguien compra cualquier producto, en multitud de casos, no se está “dejando llevar” por lo que está escrito en la etiqueta sino por una publicidad hipócrita y manipuladora que transforma vulgares y corrientes productos en otros con propiedades casi milagrosas. El verdadero engaño por lo tanto queda fuera del etiquetado o forma parte de él como si fuese sólo algo ornamental.
Es inaceptable por ejemplo que se intente vender alimentos con propiedades como si pudieran salvarnos la vida, que mantendrán a nuestros hijos sanos y alejados de todas las enfermedades (alimentos en cuyos anuncios se menciona de manera implícita que sólo las buenas madres los compran), yogures que por arte de magia transformarán al ser más horrible en el más bello ya que lo bueno que hacen por dentro se ve por fuera, los productos que van diridos a un público joven y que se presentan como necesarios para sentirse bien integrados y para poder alcanzar la felicidad,…. En definitiva se trata de una publicidad totalmente engañosa, mal intencionada y manipuladora que se olvida de la realidad de cada producto para pasar a inventarse un mundo paralelo con propiedades y virtudes ajenas por completo a lo que dichos productos pueden ofrecernos. Un mundo en el que cada objeto de consumo siempre es algo más y siempre contribuye de manera activa y directa a la felicidad del comprador.
Usted mismo conocerá toda esa publicidad que considera a los consumidores como deficientes mentales y que de forma machacona e insistente, una y otra vez y por diferentes medios, crea un entorno del cual es imposible escapar que condiciona la vida de muchas personas.
Por lo tanto yo les pediría tanto a Gaspar Zarrías como a Evangelina Naranjo que abordasen el verdadero problema. Un consumidor bien informado puede que sólo sea un consumidor bien manipulado, por esto mismo es necesario poner fin a toda esa inaceptable manipulación que rodea a los productos de consumo. No todo puede ser aceptable con tal de vender más porque estamos siendo víctimas de nuestras propias mentiras.

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Vecinos

28 September, 2007

Vecinos
Tener vecinos debe de ser uno de esos designios que van unidos al ser humano y que no hay manera de quitárselo de encima, ni el designio ni a los vecinos. Da igual que se viva en un cortijo, en un rascacielos o debajo de un puente, nadie puede librarse de los que con justicia deberían de haber sido conocidos como los mejores amigos del hombre. ¿Los perros son fieles? Nada comparado con los vecinos, allí donde vas siempre los encuentras mientras que un perro se te puede perder y no volverlo a ver más en la vida.
Es evidente que de antemano nada se puede decir de alguien que sea vecino tan sólo por el simple hecho de serlo, lo mismo que nada podría decirse de nosotros ya que a su vez seríamos vecinos de otras personas, sin embargo, y sin pretender generalizar, las historias de muchos vecinos están marcadas por problemas que siempre encuentran algún momento para salir a la luz en una convivencia impuesta a lo largo de años. 
Pienso que en buena medida esos problemas tienen su origen en esa imposición, que no elección, de vecinos aunque más cierto puede ser que al margen de no poder elegir a las personas que van a vivir a pocos metros de tu piso, o casa, los problemas aparecen casi siempre por la incapacidad que se tiene de saber dónde comienza y dónde termina tu territorio y por tanto tus derechos. Es así, al final todo es una cuestión tan primitiva como la marcación del territorio y el deseo de expansión. Traducido a un lenguaje más actual este primitivismo nos llevaría a encontrar a vecinos que sin pedir permiso invaden nuestra terraza, o los que dejan el coche en nuestro aparcamiento porque el suyo “no les gusta tanto”, o que suponen que todos somos aficionados a escuchar a las 2 de la madrugada las canciones de Pimpinela,… Sin más remedio todas estas actitudes terminan dando problemas. En contra de lo que algunas personas pueden suponer dejar pasar durante meses todo este tipo de comportamientos sin ponerle fin, aunque sea por querer evitar un mal encuentro con esos vecinos, a lo único que conduce es al agravamiento de las situaciones molestas y a un desenlace aún peor. Desde luego no son justificables respuestas como las que muy de tarde en tarde aparecen en los periódicos en las que un vecino ha terminado matando a otro por tener la radio a todo volumen, esto más bien permite pensar que en esa desproporción se esconde algo más que tal vez se ha tenido que soportar durante años o tal vez en alguien con poco dominio sobre si mismo.
La idea de este artículo es conocer las experiencias de nuestros lectores con relación a sus vecinos y con este fin se agradecerán los comentarios que se puedan aportar, tan sólo hay que utilizar el formulario de esta página.
Para animar yo mismo comenzaré publicando mis propias experiencias:
Ante todo debo de reconocer que el efecto de los vecinos en mi vida es casi nulo. Me mantengo bastante al margen de las personas que viven cerca de mi casa ya que también debo de reconocer que ninguna de ellas me despierta gran interés. Son para mí vecinos, nada más, gente que sin más remedio van a vivir próximos a donde yo vivo pero muy lejanos a mí.
A pesar de la indiferencia me resulta imposible no citar todo un rosario de pequeños altercados que a lo largo de los años me ha tocado vivir gracias a esta gente.
Recuerdo las hazañas de un vecino que entre otros favores que tenía en gracia ofrecernos destacaría su generosidad extrema cuando un buen día decidió colocar una chimenea en su casa. Hasta ahí todo normal sin embargo el buen hombre en lugar de molestarse en colocar la chimenea en el tejado decidió que sería mucho más cómodo sacarla por mitad de la pared y además con el cuidado de ponerle un tubo lo suficientemente largo para que el humo no manchase la pared de su casa. Claro que al encender la chimenea todo el humo entraba directo en mi casa como un chorro asfixiante que no había manera de soportarlo. Se le dijo que aquello no podía estar ahí y se molestó.
Imagino que nosotros tampoco tendríamos ningún derecho a molestarnos cada vez que el buen hombre regresaba del campo con las botas atascadas de barro y se dedicaba a limpiárselas, con sumo cuidado, en todo el entorno de mi casa.
Y es que para las cuestiones de la limpieza e higiene esta persona tiene un cuidado extremo y si alguien lo dudase tan sólo tendría que dedicarse a mirar en toda la calle los rastros que va dejando, antes de entrar a su casa y después de salir de ella, de algo que por lo general otras personas suelen utilizar pañuelos para no hacer tan público lo que más bien debería de quedar en privado. Claro que en el caso de este hombre da igual que utilizase o no pañuelos ya que a muchos metros de distancia ya estás escuchando cómo va “elaborando el regalo” y toda la intimidad queda perdida: “arrragggg oooorgggg erraaarggggg puuuuaaaaagggggg”. En ocasiones los “regalos”, que son muy numerosos cada día, tiene a bien no dejarlos en el suelo sino en las puertas de algunos vecinos como presentes chorreantes de su humanidad.
Sólo voy a dar como ejemplo el caso de este vecino aunque tengo a “elementos” aún peores cerca de donde vivo, gente que ha llegado a protagonizar un verdadero acoso cuando han intentado imponer sus absurdas decisiones en temas comunitarios.
Como dije al comienzo no hay manera de librarse de los vecinos y por esto mismo cuando lo único que saben es dar problemas lo mejor es mantenerse al margen de ellos y pararles los pies sin importar mucho si se sienten ofendidos, ya que son ellos los que no entendieron que allí donde no tienen derechos no pueden dar órdenes o decidir por los demás.
Si lo desea puede publicar comentarios sobre sus experiencias vividas con los vecinos.

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La carnicería de los telediarios andaluces

19 July, 2007

Canal Sur
Hoy no sucedió nada fuera de lo normal aquí donde vivo. Las mismas personas de siempre pasaron camino de la consulta del médico para sus revisiones periódicas, algunos chavales en bañador se dirigían a la piscina municipal, la vecina preocupada porque una de sus hijas se quiere marchar a Madrid, mi perra ladrándole a los que no les parece que son muy de fiar y el cartero que me dejó la correspondencia del día.
Nada fuera de lo normal, nada como para dar saltos de alegría o para alarmarme.
Sin embargo a estas horas, son las dos menos cuarto de la tarde, ya tengo por seguro que cuando me siente a almorzar y enchufe la televisión el mundo será otro.
En mi casa entrarán gracias a los informativos de Canal Sur las puñaladas traperas de maridos que terminan ahorcándose en un nuevo suma y sigue de lo que han llamado violencia doméstica o de género, los obreros que en contra de su voluntad emprendieron vuelo a veinte metros de altura sin recibir una sola clase antes de su brusco encontronazo con el suelo, la entrega por fascículos de la masacre diaria en Irak, la mención a los asaltos y robos con violencia de los que buscan hacer su agosto en su visita a nuestro país o los que siendo aborígenes de estos parajes tampoco quieren desaprovechar la generosidad de quienes están dispuestos a entregártelo todo por la persuasión de una navaja o una pistola,…
Me siento a almorzar y esa calma que sólo rompía mi perra con sus ladridos ahora queda transformada en una tormenta de sangre, violencia y cuerpos destrozados. Doy gracias por estar almorzando y tener el cuchillo cerca en prevención de que algún talibán fanático hubiese encontrado el sistema de saltar fuera de la televisión. Ya me encontré hace años con la mala experiencia de despertar una noche y encontrar a un ladrón, con cuchillo en mano, delante de mí como para querer volver a repetir semejante trauma.
No puedo negar que todo eso que ahora Canal Sur Noticias tiene por norma entregar en su papilla diaria sucede en el mundo. Me lo creo todo, me creo que esos brazos arrancados una vez pertenecieron a un hombre que acarició a una mujer, me creo que esos hombres que ahora llevan esposados sólo desde su propia desgracia personal han podido asesinar a quien ya no los quería, y puedo creer que todas esas tragedias que separan para siempre a hijos de sus padres, que dejan a personas en la ruina o que condenan en vida a gente que siempre es inocente, suceden y son verdad.
Sin embargo aunque yo me lo creo todo no encuentro, en ni una sola de esas noticias, la necesidad de que cada día aparezcan en Canal Sur.
Diría aún más.
Aparentemente esas noticias podrían parecer reflejar un interés por el ser humano y sus desgracias. Se podría tener la tentación de calificar a Canal Sur Noticias de telediario humanista y sin embargo eso sería una falsedad.
….
Inciso
Acabo de terminar de almorzar y no me equivoqué. El comienzo de las noticias ha sido fiel a la tradición. Desde los cuerpos carbonizados que tienen que identificar en un accidente de avión a un niño que ha quedado ingresado con traumatismo craneal tras una caída. En medio de estas dos noticias una decena más del mismo tono.
….
Como decía, realmente el humanismo está ausente de las noticias de Canal Sur. Esa gente que aparece en las noticias estampada en el suelo como si fuesen tomates maduros caídos de la mata no interesan a nadie. Son personas sin nombre y sin historia, gente que tiene el triste mérito de dar el salto a la televisión poco después de darlo desde el andamio.
Esa es gente que no interesó en vida y que en su muerte tan sólo forma parte de un desfile de vísceras que tiene como misión seguir insistiendo y promoviendo la creación de un mundo cruel.
Nadie puede negar que esas tragedias seguirían sucediendo en el mundo aunque no nos interesásemos en ellas. La gente sin más remedio seguiría muriendo pero, ¿cómo podemos transformar todo eso en la cantinela diaria de lo que nos llega del mundo?.
Yo no soy técnico en Seguridad en el Trabajo, nada puedo hacer por esos albañiles que caen como frutos maduros de otoño. ¿Acaso desde Canal Sur quieren advertirme para que evite pasar cerca de cualquier obra?.
¿Qué sentido tiene esa visión diaria dedicándole minutos y minutos a todas las matanzas que se producen en el mundo? ¿Qué utilidad puede tener para mi perra que le ladra a los que pasan por mi calle, a mi vecina preocupada por su hija, a los que visitan al médico en busca de consuelo? ¿Qué utilidad tiene todo eso para mí?. Hablo de utilidad, utilidad, no hablo de sentimientos, de horror, de empatía,… y no hablo de todo esto porque si desease tragedias en mi vida ya me encargaría yo de tenerlas sin necesidad de Canal Sur.
¿Quieren advertirme desde Canal Sur para que me vaya preparando para el Juicio Final? ¿Quieren acaso que confeccione un listado de muertos para que interceda ante San Pedro?
¿Me mencionan a Pepa que murió abrasada en Málaga, y a la que jamás conocí, por algún motivo especial?
Esas noticias de Canal Sur son en definitiva una burla, el mayor desprecio a las víctimas, una utilización de los muertos para entretenimiento.
¿Acaso creen en Canal Sur que por llevar un contador diario de las mujeres asesinadas por sus maridos estos dejarán de matar? Sabemos que no es así y que como mucho pueden contribuir a enseñar modelos de conducta. En cuanto a las mujeres maltratadas deben de existir medios más eficaces para ayudarlas que esas noticias que funcionan como propaganda para sus maridos.
Manejar de manera tan miserable el sufrimiento de otras personas me parece canalla.
Me revuelvo dentro de mí cada vez que escucho a un sinvergüenza decir que la gente tiene derecho a estar informada intentando justificar la publicación de una fotografía de una mujer descuartizada o el vídeo de una familia llorando a su hijo muerto.
Cuando he visto que en algún funeral los allegados expulsaban a gritos a los periodistas mientras el locutor de turno los criticaba por incívicos yo mismo llamé de manera muy poco cívica al periodista.
Debe de regresar el respeto al ser humano a las noticias de Canal Sur y en este programa de una vez deben de tener claro que su misión no puede ser la de prepararnos para la hecatombe. Cuando llegue nuestro final, y en verdad sea inevitable, todos sabremos colaborar ya que esto es lo único sensato que se puede hacer cuando ya no hay más opciones posibles.
Señores de Canal Sur hagan el favor de cerrar de una vez la sección de carnicería de sus noticias. Es una indignidad lo que están haciendo.

Crítica social |

Las desigualdades socieconómicas y la salud en la ciudad de Sevilla

25 June, 2007

Salud y enfermedades
Supongo que usted habrá estado alguna vez enfermo/a y es posible que ni siquiera se haya planteado el motivo de dicha enfermedad. Puede sin embargo que haya supuesto que todo fue cuestión de mala suerte, de la casualidad, o tal vez dándole la razón a la corriente de pensamiento actual haya concluido que el origen se encontraba en la mala alimentación, el sedentarismo, el consumo de alcohol o de tabaco, etc.
A usted en cualquier caso, si no me equivoco y creo que no, lo que más le importaba en ese periodo de enfermedad era salir cuanto antes de ese malestar y recobrar de nuevo la salud perdida. Puede que no supiera mucho al respecto de su enfermedad pero para algo están los médicos.
Es sorprendente cómo en nuestras sociedades nos hemos convertido en absolutos ignorantes sobre nuestra propia salud al mismo tiempo que ese terreno de conocimiento era invadido por la Sanidad Pública (médicos, laboratorios,…).
Nos encontramos por lo tanto con una situación en la cual al caer enfermos sólo sabemos que algo malo nos sucede y al mismo tiempo lo que pedimos es que nos quiten de encima ese infortunio. Si hace siglos las enfermedades eran cuestiones íntimas, salvo cuando se declaraba una epidemia, ahora las enfermedades se han convertido en cuestiones complejas que sólo las mentes preparadas son capaces de manejar y no sin dificultad, en cualquier caso las enfermedades ya no son cuestiones personales sino del Servicio de Salud Pública.
Recuerdo una escena memorable de la película “el sentido de la vida” de los Monty Phyton en la cual una parturienta es conducida tras interminables puertas a la sala de partos y allí se le ocurre preguntarle al médico si puede ayudar en algo, a lo cual éste le responde que ella allí no tiene nada que decir ni hacer porque sólo él es el especialista.
A esta situación de ridículo hemos llegado en la actualidad. Creemos, dándole razón al negocio médico-farmacéutico, que la salud y la enfermedad son asuntos en los que nada podemos decir y que sólo nos queda como camino posible aceptar lo que quieran hacer con nosotros.
Es cierto, cómo lo vamos a negar, que ya seamos médicos o mineros tenemos confianza en el resto de nuestros conciudadanos. Esto quiere decir que confiamos en la medicina porque confiamos en las personas que la han hecho posible. ¿Pero en qué tenemos confianza? Podemos confiar en el trabajo diario, en su esfuerzo, en su entrega,… pero qué sentido puede tendría confiar en un trabajo que parte de unas bases erróneas.
En las bases de la medicina actual hay elementos bastante burdos sobre la concepción del mundo y de la vida. La existencia de seres que parecen estar en este mundo para fastidiarnos la existencia (virus y bacterias) puede parecer simplemente evidente pero esa evidencia no es tal, se trata de una manera de organizar y asignar funciones a los seres vivos en la cual sólo somos capaces de ver las consecuencias.
La cuestión es que damos por hecho que la gente enferma por razones como la falta de vitaminas, o la infección por el virus de la gripe, sin embargo ni se nos ocurriría pensar que una enfermedad puede tener su origen en asuntos emocionales. Un médico puede preguntarle a un paciente qué comió ese día para encontrar explicación a su indigestión pero ni se le ocurrirá preguntarle si es feliz, si tiene problemas con los hijos o si está encontrando en la vida la suficiente recompensa como para seguir teniendo ilusiones. Para esto último la medicina ya tiene respuesta: vaya al psiquiatra. La medicina pretende ante todo funcionar de manera eficaz y esto supone no enredarse en historias clínicas que arrastren desde el divorcio del paciente a su poca autoestima.
Tenemos por lo tanto en la medicina un panorama que casi no parece humano. Han tenido la habilidad (o la torpeza) de separar de manera radical mente y cuerpo creando una ciencia que sólo sabe de células o ácido gástrico, pero que es ajena por completo a la alegría o la melancolía. Esto sencillamente es una insensatez que nos está conduciendo al sinsentido que los Monty Phyton ya mencionaron en su película.
(Insensatez de Antonio Carlos Jobim:)

Mientras escucha esta canción quisiera preguntarle: ¿usted cree posible que la gente pueda enfermar en mayor proporción por tener menos dinero?
Tal vez respondería usted que enfermar más no pero por lo menos si que podría estar expuesta a mayores peligros y tener un peor acceso a la Sanidad. Son los más pobres los que tienen trabajos más arriesgados y los que menos atención prestan a los consejos que se suponen transforman nuestros hábitos en “saludables”.
Pero claro, por muchos hábitos saludables que tengamos hay enfermedades sobre las que poco podemos hacer para evitar su aparición como una leucemia. Aquí es donde quería llegar.
Existen multitud de estudios que demuestran que las personas desfavorecidas socieconómicamente padecen más enfermedades y tienen una esperanza de vida menor.
Esto es incompatible con la concepción de la enfermedad que tiene la actual medicina, ¿cómo va a tener relación la pobreza, o la marginación, o los problemas derivados de estas situaciones con padecer un cáncer de estómago? Y sin embargo ahí están esos estudios para demostrarlo. La relación es clara y evidente.
Por ejemplo, de la ciudad de Sevilla existe un estudio del año 2003 que pone en evidencia cómo existían hasta 7,9 años de diferencia en la esperanza de vida entre las zonas de mayor (Polígono sur, Juan XXIII,…) y menor mortalidad (Los Remedios, Huerta del Rey,…). Las zonas con mayor número de desempleados tuvieron un 15% más de mortalidad en hombres que las zonas con menos desempleados.
Como puede comenzar a comprender la democracia no existen en temas de salud. No todos tenemos las mismas oportunidades ni todos podemos esperar lo mismo de la vida.
Los anteriores resultados mal interpretados conducirían a pensar que es el dinero el que permite tener mejor salud. No es así. La salud es una demostración de lo bien que estamos integrados en el mundo y de lo bien que nos va. La enfermedad es la demostración de cada uno de los problemas que nos impiden seguir el camino marcado por nuestro destino como seres humanos.
Desde la Junta de Andalucía se han planteado reducir las desigualdades socioeconómicas en la salud pero lo hacen de una manera decepcionante, intentando llevar el negocio de la sanidad hasta todos los habitantes de nuestra tierra o intentando reducir el consumo de tabaco entre los sectores más desfavorecidos. Cometen el error de interpretar de manera equivocada esas estadísticas que demuestran que la gente no muere más joven porque necesiten ir al médico con más frecuencia sino porque tienen que luchar constantemente en un mundo bárbaro que los condena un día si y otro también a la crueldad que les regalan el resto de sus congéneres. Por esto mismo quienes más recursos económicos tienen se pueden librar, en parte, de esa tiranía y gracias a esto su salud no se resiente de la misma manera.
Los brazos rotos se seguirán escayolando de la misma manera, las úlceras de estómago se seguirán operando exactamente igual, puesto que en la Medicina no todo tiene que cambiar, pero con los seres humanos ni podemos seguir haciendo negocio incluso a costa de su salud ni podemos tratarlos como si fuesen cuerpos sin alma.

Crítica social |

Los andaluces creen que están muy satisfechos con la atención recibida en los hospitales

18 June, 2007

Sanidad Andaluza
La Consejería de Salud ha realizado una encuesta entre los andaluces (sólo algunos) para saber cómo valoramos los servicios sanitarios de nuestra comunidad.
Los resultados demostrarían que estamos muy satisfechos con esa atención sanitaria, sin embargo con cada una de esas respuestas dadas en la encuesta a mí se me plantean dudas.
Vamos a ver algunos resultados de esa encuesta:

1. El 88,4% de los usuarios están satisfechos o muy satisfechos con la atención recibida en los hospitales.
¿Esos usuarios con qué exactamente estaban satisfechos? ¿Con la comida que le servían a diario? ¿Con la enfermera/o que le atendió?,  ¿Satisfechos si lo comparan con qué otro servicio? ¿Muy satisfechos sin compararlo con nada? ¿Muy satisfechos comparado con el servicio que le “presta” su esposa o marido en casa? ¿Comparado con el servicio que le prestarían en un hospital privado? ¿Satisfechos por haber salido vivos de los hospitales? ¿Les preguntaron a los que habían muerto para saber si se fueron satisfechos al otro mundo?

2. El 92% recomendaría a un familiar o amigo el hospital donde le atendieron.
¿Tendrían acaso muchas opciones si no le recomendasen ese hospital? ¿Qué recomendarían del hospital: las camas, el aire acondicionado, las vistas en los pasillos,…? ¿La recomendación sería para todas las enfermedades posibles que se tratan en el hospital o tal vez tan sólo para las que padecieron esos usuarios? ¿Se preocuparon los encuestadores de seleccionar usuarios con la mayor variedad posible de padecimientos o simplemente los seleccionaron al azar? ¿Conocían esos usuarios métodos alternativos para tratar su respectiva enfermedad o acaso entraron por el único camino que conocían y por lo tanto el único que podían recomendar?

3. El 91% valora positivamente al personal médico.
¿En qué se basan esos usuarios para valorar la atención de los médicos? ¿En el tono de voz? ¿En que no los miraban por encima del hombro? ¿Acaso los usuarios conocían todos los tratamientos posibles y concluyeron que el seleccionado por el médico era el mejor posible?

4. El 90,7% estaban satisfechos con la confidencialidad dada a sus datos clínicos.
Es decir, que los pacientes estaban muy satisfechos de que el médico y las enfermeras no hablasen a gritos, enterándose medio hospital, de que le habían operado de apendicitis o de la vesícula biliar. ¿O acaso es que los usuarios hicieron un seguimiento riguroso de todo el camino que habían seguido sus datos clínicos?

5. El 91,2% valoraban positivamente el respeto del personal médico hacia los pacientes.
¿Esto quiere decir que los médicos tienen educación y hasta tacto? ¿Podemos estar entonces contentos de que no nos traten como apestados? ¿Quiere tal vez decir este resultado que los usuarios se sorprendieron al ver que hasta los llamaban por su nombre?
¿Esos usuarios qué respeto reciben en su entorno familiar? ¿Nadie les hizo esa pregunta para comparar datos?

6. El 86,8% de los usuarios estaban muy satisfechos con la información dada en las pruebas que les realizaron.
A ver que me aclare. ¿Le explicaron previamente en un cursillo acelerado a esos usuarios el significado de esas pruebas y de los valores arrojados? ¿Tal vez les preguntaron si veían alguna serie de televisión como Hospital central (o como se llame) para estar seguros de sus elevados conocimientos en terminología médica? ¿O tal vez es que esos pacientes simplemente asentían satisfechos porque el médico además de decir transaminasas elevadas les mencionaba que eso era debido a las 5 copas de vino que se tomaba cada día?

7. El 66,7% de los usuarios cree que la sanidad andaluza está mejor o mucho mejor que hace tres años.
¿Esos usuarios se referían al mobiliario? ¿Tal vez dieron un voto positivo por su conocimiento en la evolución de las curaciones después de revisar los datos de todos los hospitales? ¿Compararon tal vez la evolución de la sanidad atendiendo a que hace tiempo ellos pasaron por alguna enfermedad mientras que ahora estaban sanos? ¿De verdad se acordaban todos esos usuarios de lo que sucedió hace tres años y en concreto del estado de la sanidad?

8. El 87,4% de las mujeres estuvo muy satisfecha con la atención recibida en el parto.
¿Quiere eso decir que preferían estar acompañadas antes que parir su hijo a solas? ¿Comparaban esas mujeres esa atención con alguna otra? ¿Conocían esas mujeres más opciones para tener sus hijos además del parto en hospitales?

Y ahora la última duda-pregunta que tengo:
¿Está la Consejería de Salud de broma con esta encuesta?

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Ciclo de cine social y solidario en Córdoba

8 June, 2007

Ciclo de cine
Hoy día 8 de Junio comienza en la ciudad de Córdoba un ciclo de cuatro películas que tienen en común, o por lo menos esa ha sido la intención al seleccionarlas, su relación con la solidaridad y la situación social de determinado grupo de personas.
Este ciclo de cine se realiza gracias a la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social y tiene como intención dar a conocer los problemas sociales y sensibilizar ante situaciones de injusticia.
Las películas y los días de proyección son:
- El jefe de todo esto (día 8 de Junio).
- The devil and Daniel Johnston (día 15 de Junio).
- Después de la boda (22 de Junio).
- 12:08 al este de Bucarest (29 de Junio).

No sé si este ciclo tendrá mucho éxito en su objetivo de sensibilizar a alguien que vea esas películas con relación a injusticias sociales, imagino que no puesto que la gente por lo general sólo está sensibilizada con lo que sucede a 10 metros a su alrededor y además la televisión ya se encarga de transformar las tragedias diarias en espectáculo y simples noticias sobre las que pasar página.
Además este tipo de películas no suelen ser del gusto general de los espectadores y no es culpa de falta de sensibilidad sino más bien de falta de arte en muchas de ellas. La gente además suele ir al cine a divertirse, o a emocionarse, pero no a solidarizarse.
Tal vez el exceso de ética que tienen estos ciclos de películas podrían repartirlo para compesar la bajeza moral de nuestra actual televisión.

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Por fin el Paraíso

28 May, 2007

El paraiso en Andalucía
Hoy me siento de otra manera.
Por fin el día después de las elecciones municipales ha llegado. Se ha hecho de esperar pero no le quedaba más opción que aparecer aquí, después del 27 de Mayo.
¡Qué maravilla de este lunes 28 de Mayo! Un nuevo sol, un nuevo cielo, una nueva vida que hoy se inicia.
Supongo que usted también sentía esa intranquilidad, ese nerviosismo, esa necesidad de que de una vez llegase este día.
Yo lo tengo que reconocer, me he pasado toda la noche sin poder dormir esperando ver este nuevo amanecer.
También es posible que usted no comparta este sentimiendo que me inunda y me desborda, si es así probablementemente se deba a que usted no está bien informado, porque si hubiese seguido mínimamente la campaña electoral sabría que a partir de hoy ya nada será igual. Como bien sabían los candidatos a las alcaldías, en especial los que no gobernaban (no sé si esto tiene algo que ver con su lucidez mental) era necesario que ellos ganasen para recobrar las ilusiones (no sólo las de ellos sino las de todos los demás ciudadanos que vivíamos postrados en la desidia por este motivo), para poder aprovechar todas las oportunidades, para saber cómo alcanzar el futuro que se nos escapa e incluso dejarlo atrás,… en definitiva, ellos mejor que nadie sabían que lo malo que ha podido haber en nuestras vidas se solucionaría con su victoria electoral. Realmente el mal de este mundo se debía a que ellos no podían ser alcaldes o concejales. Ja, ja , ja,… me río de verdad de mi ignorancia. ¡Todo era tan fácil y ahora puedo verlo con claridad!. Yo buscando el origen de las enfermedades, de las injusticias sociales, de la brutalidad de esta sociedad en el lugar equivocado. 
Y por fin hoy me he enterado de que todos han ganado. Los partidos mayoritarios han conseguido vencer en estas elecciones y hoy por fin soy feliz. Hoy sé que nuestros problemas han quedado atrás.
Benditos nuestros políticos porque gracias a nosotros ellos podrán devolvernos las ilusiones perdidas. Por fin el paraíso.

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Los mejores aceites de oliva

19 May, 2007

Olivares de Jaén
En la finalización de la XIII Feria Internacional del Aceite de Oliva Virgen celebrada en Jaén se han entregado los premios Expoliva 2007 y en concreto se han seleccionado en tres categorías diferentes las empresas que producen los mejores aceites.
Durante esta feria además se ha vuelto a insistir nuevamente en ese nuevo vestido que le han confeccinado al aceite de panacea milagrosa. Ya saben, tomando aceite de oliva cada día seremos más guapos, más sanos, más andaluces, y con la boca muy pequeña también se podría decir que el cáncer tendrá menos que hacer con nosotros. Claro que si usted tomando aceite de oliva termina muriendo de cualquiera de las enfermedades que el aceite de oliva supuestamente ayuda a combatir, o a evitar, será por lo que habrá estado comiendo, o bebiendo, al margen del milagroso aceite.
Sinceramente, he visto tomaduras de pelo mayores, he visto situaciones en las que se ha tratado a la gente como marionetas, pero en esta ocasión se están superando a fuerza de intentar sacar de la nada un alimento para colocarlo en el pedestal de lo imprescindible para poder seguir vivo.
Con las uvas se actuó con infinita más dignidad cuando al ver que se empezaba a producir más de la que el mercado demandaba se inventaron la que fue la nueva costumbre de tomarlas con las campanadas de fin de año.
Sin embargo con el aceite de oliva se está actuando de manera muy poco ética y aunque a algunos les parezca que los resultados pueden justificar lo que se está haciendo con el aceite y los olivares puedo decir que no todo vale con tal de vender más.
Ahora que tanto se promociona lo verde, aunque en su mayoría sólo sea una moda para snobs, habría que fijarse en lo que está convirtiendo el aceite de oliva los campos andaluces.
¿Ha visitado usted alguna vez un olivar en Jaén?. Le animo a que no lo haga.
Los olivares están transformando Andalucía en un nuevo Sahara, pero claro, plantado de olivos.
Tendría usted que escuchar a cualquier propietario de un olivar después de haber rociado todo su campo, por algo es suyo y puede hacer con él lo que le dé la gana, con decenas de pesticidas, herbicidas, fosfatos,… diciendo: “qué limpio está el campo”.
Lo repito de nuevo: ¡qué limpio está el campo!.

Esa frase lo resume todo. En un limpio olivar no crece ni una sola hierba, ni buena ni mala, ya que en los olivares sólo tienen licencia para crecer los olivos. Todo se mata con tal de evitar que una amapola o un trebol pueda interferir en la cuenta corriente del agricultor.
Más adelante intentaré hacer fotografías de varios olivares y en concreto de algunos que utilizan una técnica de cultivo completamente alejada de la “estética de lo verde”. Se trata de uno de esos olivares en los que para no perder ni una sola aceituna entre la tierra, en la época de cosecha, se apelmaza con rodillos a modo de apisonadoras. Le aseguro que no puede existir en este planeta nada más horrible y antinatural que esos campos.
¿Sabe usted por qué nadie critica esto?
Porque se considera inevitable esta actitud para producir cada vez más, para transformarlo todo en un rentabilidad del 2000%, para poder competir con los futuros olivares de los chinos,… en definitiva, nadie critica aquello de lo que cientos de miles de personas viven.
No sería mi intención que esas personas se viesen en apuros económicos para volver a ver crecer amapolas en Jaén sin embargo el camino que estamos tomando es 3000% equivocado. Le corresponde al Gobierno andaluz hacer posible que la agricultura en nuestra tierra vuelva a los márgenes de lo racional y no tomar ese camino de los aceites milagrosos y los campos sin mota de polvo.
Entiendo también que no tenemos derecho a pedirle a un agricultur que tenga menos beneficios para evitar ese panorama desolador de los campos de olivos sin embargo existen soluciones, y además soluciones reales que pueden ponerse en marcha sin esperar más. Por ejemplo potenciando el cultivo ecológico de los olivares, impidiendo que se planten nuevos olivos y subvencionando la investigación de todo lo relacionado con la lucha ecológica de plagas. Sería ese un dinero infinitamente mejor invertido que el dedicado actualmente a encontrarle nuevas maravillosas propiedades al aceite de oliva porque a este paso mejor sería que lo comenzasen a vender en farmacias.
Volviendo a los premios de las mejores empresas productoras de aceite de oliva aquí tiene las tres más destacadas en sus correspondientes categorías:
-  Categoría de aceites frutados verdes amargos picantes:
Potosí 10 S.A. Orcera (Jaén)
-  Categoría de aceites frutados verdes picantes amargos medios:
Almazara Manuel Montes Marín de Priego de Córdoba (Córdoba)
-  Categoría de aceites frutados maduros dulces:
Almazara Miguel de Gea Borredat de Agramón (Albacete)

Crítica social, Curiosidades |

¿Qué hacemos con la abuela? (Ley de dependencia)

10 May, 2007

En la actualidad ser un anciano/a está completamente devaluado, ya no merece la pena llegar a edades tan Ley de dependenciaavanzadas esperando una recompensa acorde con la palabra jubilación y es que ésta se ha convertido en una extraña espera en la cual uno se ve mal-manejado y sin posibilidad de cambiar ese breve futuro.
Sin embargo un par de siglos atrás llegar a la ancianidad tenía sus recompensas,  los ancianos eran las personas que más conocimientos podían ofrecer a la comunidad y por lo tanto eran los que siempre resultaba oportuno consultar para evitar las estupideces propias de la juventud inexperta. En esta situación es fácil imaginar que algunos ancianos encontrasen muy gratificante que la comunidad tuviese en cuenta sus opiniones y por lo tanto su integración natural en la sociedad era consecuencia del propio valor personal que era reafirmado en cada nueva consulta. Con los ancianos y su conocimiento de la vida se aseguraba, aunque supongo que no siempre, evitar errores fácilmente evitables. Era tan natural asimilar que la vejez traía la recompensa de la sabiduría que incluso para representarla a ésta se ha recurrido siempre a la imagen de un anciano de blancas y largas barbas.
Ahora sin embargo los ancianos ya no son lo que eran,  forman el grupo de parkinsonianos desmemoriados devoradores del arcoiris de medicamentos.
A pesar de esto sería erroneo considerar que los ancianos estén sobrando puesto que aceptando que para muchos pueden ser una pesada carga para otros son la fuente de sus ingresos diarios.
Respecto a que los ancianos pueden ser una molestia a las pruebas me remito, a las que usted mismo/a puede conocer en su entorno cercano. Vamos a ver, ¿acaso usted no conoce a los “ancianos pelota de boley”?. Este tipo de anciano/a se ve a si mismo como la pelota de voley que nadie quiere que caiga en su propia casa. Unos hijos la lanzan contra los otros y así va dando tumbos, de casa en casa, saliendo siempre despedido como si a todos los hijos les quemase entre las manos su anciano padre o madre. En el mejor de los casos estos ancianos irán pasando de casa en casa, por cortas temporadas para hacer el trance más soportable, hasta que un día uno de los hijos ponga demasiado entusiasmo en su “lanzamiento” y el anciano salga revotado a la residencia más cercana. También tenemos infinidad de casos en los que nada más cae la pelota en campo de los hijos, en el primer lanzamiento, mandan al abuelo a una órbita bien lejana. Parece ser que el cariño es absolutamente incompatible con las resposabilidades familiares ya que éste se pierde nada más que se vislumbra esa nueva dependencia de los padres.
No tenga en cuenta usted los motivos de los hijos, aquí ellos no son los protagonistas. Los motivos de todos ellos no me cabe ni la menor duda de que estarán justificados hasta en lo inverosimil sin embargo esos motivos resultan un tanto patéticos cuando lo que se busca siempre, de una u otra manera, es librarse de quien hizo posible su existencia.
Profundizando un poco más en la imagen que hemos creado del anciano actual lo que no puedo entender es de dónde sacamos que una persona, después de haber luchado durante toda su vida para salir adelante, de haber pasado por los amores de juventud y por los problemas típicos de esa edad, de haber descubierto el significado de la vida en el hijo recién nacido o de haber encontrado la realidad de su futura muerte en los padres ya fallecidos, de repente se convierte en alguien que sólo sabe estar sentado esperando que llegue el día en el que el médico por fin le deje en paz y no le vuelva a recetar más medicamentos. Una persona de edad avanzada puede estar cansada y hasta desmemoriada, pero nadie se vuelve tonto de la noche a la mañana simplemente por ser anciano. La ancianidad es absolutamente falso que sea sinónimo de enfermedad y demencia senil. ¿No será más bien que a los ancianos no les dejamos otra posibilidad y se convierten en aquello que a nosotros nos interesa?.
En apariencia muchos ancianos aceptan su estancia en una residencia como si fuese agua de Mayo. De nuevo podríamos dar mil razones a favor de las resindecias sin embargo me permito mencionar que pocas cosas se parecen más a un destierro que la marcha de la propia casa para ir a la casa de nadie sin que la vida pueda ofrecer ya mucho. Aunque más bien se podría considerar que no es la vida la que tendrá que ofrecerte a ti sino tú a la vida (de los demás).
Un anciano, a pesar de su decrepitud, es uno de los grandes motores de la economía. Es “fantástico” el partido que podemos sacarle a personas que son tan minusvaloradas. Piense tan sólo en la cantidad de gente que pueden vivir gracias a los ancianos. Los cebamos de medicamentos como si fuesen ocas tragando maiz por un embudo para alegría y bienestar de todo el sistema sanitario (gracias a la mala salud de unos, otros la tienen excelente), los mandamos a residencias que son fuente de trabajo para multitud de personas, incluso gracias a ellos y al Imserso los hoteles ya no tienen temporadas bajas tan duras,… y al final después de asegurarnos que hicieron testamento (y que nos favorece), que será uno de los pocos momentos en los que nos conmueva su situación, les damos una palmadita en la espalda diciendo:”vives como un rey/reina en esa residencia, ya me gustaría a mí estar viviendo así”.
A pesar de esto nadie tiene en cuenta a los ancianos, como no sea para hacer negocio con ellos. Hoy día vale más la opinión de un mocoso experto en la playstation y el tuneado de coches que todo lo que un anciando pueda decirnos. Será por eso que de manera absurda y sorprendente no hemos avanzado ni un solo milímetro en todo lo que hace referencia a nuestra vida como personas y si como muñecos manejados por la economía de mercado. Somos especialistas en las mil inútiles funciones de los nuevos teléfonos móviles y al mismo tiempo tenemos un analfabetismo completo en todo el abecedario de las relaciones personales.
No digo con esto que la solución de los males de nuestro mundo esté en considerar la opinión de los ancianos, simplemente digo que “está muy feo” lo que estamos haciendo con las personas mayores. El final de nuestras vidas debería de ser una despedida más respetuosa.
Desde la Junta de Andalucía llegan noticias que pueden ser esperanzadoras para mejorar la situación de las personas dependientes, esperemos que así pueda ser:
- Para reforzar el Sistema de la Depencia, Igualdad concederá 14,6 millones a los Ayuntamientos.
- La Junta de Andalucía tiene intención de crear casi 400 puestos de trabajo para el sistema de atención a personas dependientes.
- Igualdad garantiza la puesta en marcha de la Ley de Dependecia y aumenta un 18,85% su presupuesto.

Crítica social |

Ecologismo de cartón piedra

13 April, 2007

Ecologismo
De todos es sabido que en nuestra sociedad mantenemos una serie de mentiras públicas que son consentidas por la mayoría y que jamás son puestas en duda, posiblemente porque se utilizan como vías de escape para liberar la presión que es producida por aquello que genera dichas mentiras y que de otro modo sería insoportable.
Puede que usted piense que mediante la falsedad poca liberación puede existir y es posible que en parte tenga razón sin embargo si usted piensa así se deberá posiblemente a que no le concede la merecida importancia a la estética o a las formas.
Imagine por ejemplo un matrimonio que por la razón que ahora no nos interesa debe de mantenerse unido a pesar de que ni ella lo soporta a él ni él deja de considerarla a ella insufrible un solo día. Según usted, defensor/a de la verdad, esas personas deberían de dar un paso en busca de la liberación y en favor de la ruptura de una relación hipócrita. Sin embargo como ya le he dicho ese matrimonio por la razón x no puede tomar ese camino de la ruptura. ¿Acaso en esta situación aconsejaría usted que fuesen francos desde el desayuno hasta la cena lanzándose miradas de desdén cruzadas con palabras de desprecio en mitad de gestos de hastío?
Pues bien, esto mismo tenemos en nuestra sociedad con todo lo relacionado con la contaminación y la degradación del medio ambiente. En este caso mantenemos una relación imposible entre lo que hemos concebido como progreso y nuestro entorno natural. No podía ser desde luego de otra manera ya que con una mentalidad en la cual nos olvidamos de la colaboración con el medio para pasar a explotarlo está claro que el progreso no podría haber sido más degradante (la colaboración con el resto de especies es un concepto inexistente en toda nuestra historia). Es la consecuencia de haber considerado de manera estúpida y miserable que nos podíamos aprovechar de este mundo y al mismo tiempo salir ganando. ¿Destrozar el planeta y al mismo tiempo salir ganando?. Por increíble que parezca es lo que hemos hecho y lo que seguimos haciendo.
Y en mitad de todo este destrozo surge el ecologismo. ¡Lo que nos faltaba para terminar de arrasar con lo poco verde que aún queda sobre la tierra!.
Ya sé que puede resultar extraño que diga esto pero piense usted un poco en eso que se ha llamado ecologismo y todo lo que lo rodea.
El ecologismo es un invento de la sociedad de mercado lo mismo que Al Gore y su verdad incómoda es un invento de los países industrializados para poder seguir contaminando, pero eso sí, de otra manera y mientras llega esa otra manera posible poder seguir por el mismo camino. Al Gore ha llegado para liberar tensión aunque pudiera parecer que ha hecho lo contrario.
El ecologismo funciona como vía de escape. Se crea un movimiento público para impedir que un mal día se produzca una catástrofe ecológica y la sociedad no sepa cómo reaccionar y de hecho lo haga atacando al capital, a las empresas causantes de la contaminación.
Gracias al ecologismo todos somos culpables de la degradación del planeta, por lo menos eso es lo que se pretende aunque muchos sólo hayan padecido el despotismo contaminante de unos pocos.
El ecologismo aparece en escena con su moderado discurso sobre lo verde. Estableciendo la cota más allá de la cual es irracional hacer peticiones y como cosecha de otoño de este ecologismo tenemos los contenedores en nuestras calles para separar basura o la defensa del lince o el nuevo gusto por la comida ecológica.
No sólo le siguen el juego a los que destruyen el mundo, siendo razonables con ellos, sino que además se apuntan a la moda ecológica, ya saben todo esto de las tiendas donde te venden tejidos de lino como si el lino, siendo lino, fuese algo más que lino, como si tuviese un “no sé qué” por aquello de ser lino ecológico, lo mismo que las naranjas que siendo naranjas son algo más que naranjas,… lo malo del asunto es que el dichoso “no sé qué” sale muy caro y cuando compras una de esas naranjas pagas 3 o 4 veces más que con las otras naranjas rebosantes de los modernos productos fitosanitarios.
Al ecologismo hay que jubilarlo. Ya es hora de poner fin a esta moda de la rapiña. Hay que colaborar con el mundo y no con la industria contaminante, no podemos seguir explotándolo porque ese mundo somos nosotros mismos.
Ya está bien de ser razonable con la contaminación.
Vamos a ver, si a usted le asaltase un loco en mitad de la calle y comenzase a darle puñaladas le parecería muy razonable que se acercase un policía que increpase al agresor diciéndole: “por favor, con moderación”.
En Andalucía no tenemos motivo alguno para esperar al resto del mundo. Manuel Chaves no puede seguir los pasos de Al Gore porque sería una marioneta de las multinacionales de la contaminación.
Comenzar a dejar de contaminar puede ser muy fácil, pero muy doloroso para el bolsillo de unos pocos.
Nada de separar basura sino obligar a que se acaben los envases de los productos (en un próximo artículo entraré en detalles sobre esta propuesta). Tan sólo con esta medida se conseguiría avanzar en la ayuda al planeta infinitamente más que con cualquier otra propuesta que llegue desde las propias empresas contaminantes.
Lo malo de esta tarea es que hemos creado una sociedad decadente y casi esquizofrénica, con el fin de poder hacer negocio hasta con las desgracias creadas para un enriquecimiento macabro y dar marcha atrás, aunque sea para suprimir de nuestras vidas los sinsentidos, puede crear una confusión que necesariamente debería de estar tutelada desde las instituciones para aclarar en todo momento cual es el fin que se persigue.
Yo recuerdo que en mi niñez la leche llegaba a mi casa en una lechera semejante a la que aparece en la foto del enlace. ¿Cuántos cartones de leche y cuánta contaminación para producirlos habría ahorrado yo si hubiese podido seguir utilizando esa lechera? Pero claro las industrias tienen que seguir creciendo, la dirección a seguir da lo mismo, lo importante es que haya más chimeneas, más gente trabajando con máquinas, y podamos decir desde la mayor de las ignorancias que ya no somos tan paletos y no tenemos las uñas llenas de tierra.
Con todo lo dicho se puede comprender que la propuesta de la Agencia Andaluza de la Energía que intenta fomentar el uso del transporte público y del vehículo compartido entre los trabajadores del hospital Virgen del Rocío de Sevilla y el hospital Virgen de las Nieves de Granda suene casi a juego snob.
Tenemos una dependencia absoluta del petróleo y todavía como timoratos seguimos fomentando el uso del coche para los desplazamientos.
En lugar de realizar ese estudio le aconsejaría a la Agencia Andaluza de la Energía que hiciese este otro:
Que proponga que todos los parlamentarios andaluces utilicen exclusivamente la bicicleta para ir a su trabajo y que calculen lo que nos ahorraremos en contaminación con esa propuesta.
A partir de ahí que la Junta comience a fomentar el uso de este transporte nada contaminante y que invierta más en el transporte público como primera medida para obligar a que todos los desplazamientos a los lugares de trabajo se realicen, salvo casos puntuales, en dicho transporte público.

Si estás a favor de estas propuestas y tienes alguna web en Internet sería de agradecer que pusieras un enlace a este artículo.

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