Noticias de Andalucía
23 April, 2009Desde ayer estamos teniendo días que más que primaverales parecen estar anticipando el verano. El cielo despejado, los termómetros que no dejan de subir y esa sensación de que todo en la naturaleza está a tu favor.

El cielo inundado de estrellas
Digo sólo en la naturaleza porque este mundo que nos hemos inventado los humanos carece, salvando las siempre existentes excepciones locales, de primaveras o de cualquier estado anímimo, o atmosférico, que pueda considerarse favorablemente amigable.
Pudiera ser sin embargo que esa naturaleza de la que nos maravillamos sea sólo un invento humano y por lo tanto una parte de esa frecuentemente detestada humanidad.

La Via Lactea
Digo que puede ser así porque recuerdo en mi infancia, no tendría yo más de seis años, que jamás había visto el cielo estrellado. Entíendase lo que digo, no es que jamás hubiese salido de noche a la calle o al patio de mi casa, nada de eso, sino que las estrellas eran para mí poco más interesantes que las piedras de la calle.
Fue una noche cuando alguien me habló de las estrellas y las constelaciones, de la Vía Lactea, de las galaxias, y fue como si esas estrellas hubiesen estado antes apagadas y de repente apareciese ante mí como algo increiblemente maravilloso.

Orion, a la que siempre he llamado la cafetera.
No pretendo al mencionar esto quitarle valor al panorama de una noche estrellada. Tan sólo expreso mis dudas sobre el lugar donde reside lo extraordinario de este mundo.
De todas maneras contemplar un cielo repleto de estrellas, como yo hice anoche, no necesita ni de explicaciones, ni de entendimiento alguno, para sentir la belleza de los recuerdos pasados, el dolor de la soledad y del silencio, la esperanza de un cielo sembrado de promesas, y la unión con tantas otras personas que antes y después de mí miraron y mirarán esas mismas estrellas.
November 1st, 2009 at 3:28 pm
Buen consejo para viajar