Noticias de Andalucía
26 September, 2005Este Barrio que fué antigua judería, se encuentra en pleno centro de Sevilla, con sus estrechas calles y hermosas plazas, llenas siempre de visitantes, pero en las que es posible disfrutar de sitios tranquilos y silenciosos.

Casi todas sus calles son peatonales y comprenden un espacio que va desde la Plaza del Triunfo hasta los Jardines de Catalina de Ribera, pasando por las calles de Santa María la Blanca y Abades.
Son muchos los edificios monumentales que se encuentran dentro del barrio y plazas que de por sí son monumentos también.
Comenzaremos nuestro recorrido en la Plaza del Triunfo, al lado mismo de la Catedral y la Giralda, esta plaza destaca por su fuente-farola de gran altura que ocupa su parte central, con el Palacio Arzobispal y el Convento de la Encarnación también a su alrededor. Sitio frecuentado por turistas y coches de caballos que esperan que el cliente opte por un paseo en ellos.
Continuando hacia la calle Mateos Gago, nos adentraremos en la zona más comercial del barrio, donde encontrar tiendas de souvernirs y lugares en donde poder descansar y probar las excelentes tapas sevillanas, en sus innumerables bares y restaurantes. Aquí se hallan restos de baños árabes y podemos contemplar los restos de ellos en lo que ahora es un restaurante de comida italiana. Más adelante por la calle Ximénex de Enciso, llegamos a la Plaza de las Cruces, en la que destaca tres cruces de forja que adornan su parte central.
Cercana a ésta encontramos la Plaza de Doña Elvira, que durante el Barroco fué corral de comedias. Son muchas las calles con nombre muy originales que nos encontraremos, algunas tan estrechas que solo cabe una persona. nombres como los de Vida, Gloria, Muerte, Pimienta y Agua, todas llenas de casas y patios llenos de flores.
En la Plaza de los Venerables se encuentra el Antiguo Hospital de los Venerables, que data de 1675, que alberga muchas obras de arte y en la que destaca su hermoso patio central, hoy se utiliza como espacio expositivo. Y ya para terminar el recorrido pasaremos por la Plaza de Santa Cruz, que da nombre al barrio, donde antiguamente se encontraba una mezquita y una sinagoga. Su cruz de cerrajería data de 1692 y es típica de la forja barroca sevillana, donde se ve en los brazos de la cruz, ocho serpientes que la adornan.
No olvidar las muchas leyendas que cuenta sucedieron por sus rincones, y que como homenaje podemos comtemplar la estatua de Don Juan Tenorio, el mito creado por Zorrila, en la Plaza de Refinadores, donde algunas tunas de universidad acuden algunas noches a cantar.
Un barrio para disfrutar de todos sus rincones, de su vida y pasear tranquilamente en cualquier época del año, pero que en primavera tiene una especial belleza ya que es cuando todos sus patios, plazas, jardines y muros, están llenos de flores y plantas.
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