Qué ver en Córdoba

Imaginemos que quiere visitar Córdoba durante un fin de semana y desea marcharse de la ciudad con la misma satisfacción que podría tener cuando termina de almorzar de manera generosa, es decir, que usted quiere marcharse de Córdoba pudiendo decir: ¡lo he visto todo!. Que se note que sabe aprovechar un fin de semana y sabe sacarle partido a su dinero.
Pues vamos allá, vamos a proponerle un recorrido por la ciudad de los Califas y el rabo de toro, para que pueda visitar lo más destacable.
Ciertamente Córdoba es una ciudad muy hermosa pero como cualquier otra ciudad de nuestro país tiene lugares que es mejor olvidarlos, por lo menos en una visita turística. Nuestra idea será por lo tanto visitar únicamente aquellos sitios que nos permitan tener un buen fin de semana.
Ya que sólo vamos a tener un par de días para nuestra excursión dentro de lo bueno de Córdoba nos vamos a quedar con lo mejor. No tendría mucho sentido que nos pusiéramos a ver las impolutas nuevas urbanizaciones o que nos dedicásemos a pasar horas recorriendo a pie cada una de las calles de la ciudad como si estuviésemos desorientados buscando nuestro piso perdido, es mucho mejor que nos centremos en la zona histórica de Córdoba.

Por lo tanto lo que vamos a hacer es olvidarnos de la Córdoba más moderna y vamos a trazar en nuestro mapa para turistas un triángulo con los 3 vértices situados respectivamente en la Mezquita, la Plaza de las Tendillas y la Plaza del Potro.
Puesto que desconozco en qué hotel de Córdoba se va a alojar, o puede que haya decidido economizar y se aloje en alguno de los hostales de la ciudad, va a ser usted quien decida por dónde comenzar su ruta turística en función de sus preferencias o de la localización de su alojamiento.

Comencemos por la Plaza de las Tendillas:
Esta plaza como usted podrá ver sin demasiadas explicaciones se encuentra en la zona más moderna de las que visitará el fin de semana cordobés. Si ha decidido comprarse algo de ropa aproveche y no dé muchas vueltas, le recomiendo que camine por la calle José Cruz Conde y todas las pequeñas calles cercanas, allí se encuentra lo mejor del comercio de la ciudad, aunque el resto de tiendas tampoco desmerezcan en calidad y variedad de oferta.
Si quiere olvidarse de tiendas, o si ya hizo ese recorrido, nos vamos a ir por la calle Claudio Marcelo hasta un templo romano con unas columnas impresionantes, casi desde el comienzo de la calle podrá verlas a su izquierda.
Si se le despertó el apetito en esa misma calle encontrará algunos bares donde podrá tapear.
Frente al templo romano, o lo que queda de él, tiene una iglesia a la que le recomiendo entrar. Es la única iglesia que conozco, y no es que conozca muchas, que se encuentra bajando y no subiendo escalones. Se trata de la iglesia de San Pablo.
Desde allí puede llegar en pocos minutos a la Plaza de Capuchinos donde se encuentra el Cristo de los Faroles.

El plato fuerte de este recorrido se encuentra en el Palacio de los marqueses de Viana. De propiedad privada hasta hace pocos años ahora puede ser visitado, previo pago de 6 euros que da derecho a una visita guiada, con casi total libertad. En este palacio destacan sus catorce patios que sin ser una maravilla si que tienen su encanto, unos son más bonitos que otros, como todo en la vida. El interior del palacio tiene una colección de muebles, vajillas, tapices,… que dejan claro que no todos en este mundo vivimos con los mismos medios económicos. Ahora bien, fíjese usted en el cuarto de baño de la señora marquesa que fue la última inquilina del palacio y se dará cuenta que porcelanosa ha hecho milagros desde entonces convirtiendo al vasallo en príncipe y dejando al marqués como simple labriego.
Si le interesa la vajilla podrá recrearse en cientos de platos que son expuestos en vitrinas.
Es una visita interesante, curiosa y no muy costosa, así que no la olvide en su recorrido de fin de semana.

Sigamos con la Plaza del Potro:
Es una plaza bien diferente a las Tendillas y se nota además que tiene más historia, de hecho este lugar se supone que fue frecuentado por Cervantes quien escribió sobre ella en el Quijote.
En la plaza nos encontramos con la Posada del Potro que junto al Museo de Bellas Artes y el de Julio Romero de Torres le permitirán completar el cupo en lo referente a pintura, dibujos y fotografías.
No lejos de esta plaza se encuentra el Museo Arqueológico que si bien no es muy grande tiene prevista una ampliación que debe de comenzar a funcionar en breve. Este museo no guarda nada espectacular, por lo menos no creo que le sorprenda demasiado si usted no es muy aficionado a la Historia aunque si que tiene algunas piezas hermosas.
Salimos de nuevo al aire libro y nos dirigimos a la Plaza de la Corredera que puede que le recuerde a plazas del norte del país. Aquí tiene más bares de tapas por si de nuevo se le abrió el apetito.

Finalizamos el recorrido en la Mezquita:
Situados en la zona de la Judería todas las calles, y los turistas, conducen hasta la Mezquita. Le recomiendo que no se lo piense demasiado, entre a verla porque sino va a tener difícil decir que lo ha visto todo en su visita a Córdoba, además no se tarda demasiado tiempo en recorrerla, salvo que usted se quiera recrear en todos los detalles.
Junto a la Mezquita se encuentra el Museo Diocesano de Bellas Artes, dispone de una buena colección de arte, pero ya es decisión suya si quiere entrar o prefiere seguir su ruta.
Muy próximo tiene el Alcázar de los Reyes Católicos en el que destacan sus grandes jardines, algunos mosaicos y sus baños árabes.

A pocos minutos en dirección al Guadalquivir se encontrará con la puerta de entrada del puente romano en un conjunto monumental muy atractivo y si cruza el puente llegará hasta la Torre de la Calahorra.
Nos quedarían por ver algunos museos más pero como imagino que ya no dispondrá de mucho más tiempo podría visitar la pequeña Sinagoga que se encuentra en la calle Judios junto a la Plaza de Maimónides. Le aseguro que no le resultará fácil dar con ella pero con un poco de tesón la localizará. Es una sinagoga diminuta pero se la menciono por si tuviese interés en este raro templo hebreo del cual le incluyo alguna foto.
Si se plantea visitar todos los lugares que le he mencionado en este artículo tenga por seguro que el fin de semana no lo tendrá muy sobrado de tiempo.
Aunque sólo le he mencionado de pasada todo lo referente a la gastronomía, en cualquiera de las tres zonas principales de esta ruta por Córdoba le resultará muy fácil encontrar bares y restaurantes.
En las Tendillas tiene algunos restaurantes y en un radio de 200 metros encontrará varias decenas de bares.
En la zona de la Mezquita, en la Judería, o en la Plaza de la Corredera la oferta también es muy abundante.
Sólo me queda desearle una feliz visita a Córdoba y si lo desea pásese por aquí y cuéntenos qué tal lo pasó en esta ciudad.

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Category: Córdoba

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