Noticias de Andalucía
1 January, 2007En ocasiones suele suceder que es necesario que aparezca alguien completamente ajeno a nuestra vida, o al lugar donde vivimos, para que podamos descubrir aquello que para esa
persona sorprendentemente resulta tan fácil ver y para nosotros es casi imposible a pesar de compartir cada uno de nuestros días.
Es esto lo que por ejemplo encontramos en los turistas que llegan a nuestras ciudades. Ellos tratan cada calle, cada casa, cada persona como una novedad mientras que a nosotros nos toca calcular cuánto tiempo tardaremos en recorrer esos kilómetros que nos separan del trabajo a la casa. Está claro que el ánimo y la predisposición es diferente y por esto mismo un turista casi siempre suele “ver más” que un nativo.
Los turistas suelen llegar con un espíritu bastante similar al estado de enamoramiento, para ellos incluso lo vulgar puede convertirse en una llamativa señal de algo desconocido, en una nueva puerta que les conduce a experiencias de esa nueva vida del país.
Las fotografías que aparecen en esta página las hizo una turista americana, Sue Anna Joe, en Sevilla.
Probablemente o casi seguro, alguna de esas fotografías sólo las podría hacer hecho una turista, y por esto mismo su interés es mayor ya que captan momentos de la vida de la ciudad que para un sevillano/a podrían no ser lo más representativos de Sevilla. Puede que el turista caiga en los tópicos, esto es casi inevitable, pero también se fijará en lo que casi siempre queda opaco para quien vive en la ciudad.La primera de las fotografías de Sue es de la Plaza de España, uno de los lugares
obligados en la visita de cualquier turista.
Parece que ese día estaba lloviendo y por esto en la foto aparece un difuminado como si fuese niebla.
La segunda de las fotos está hecha muy cerca de la Calle Sierpes y de la Plaza del Duque que son parte del centro comercial de la ciudad. La cantidad de personas que suele pasar a lo largo del día por este lugar es muy elevada y por esto mismo vendedores de castañas tostadas, como el que se ve en la foto, aprovechan los momentos de más frío del año para intentar ganar algo de dinero (ese mismo que está mirando en su mano con tanto detalle el vendedor).
La tercera foto corresponde al Real Alcázar de Sevilla. De nuevo Sue visitó otro de esos lugares que está programado por cualquier guía en la visita a la ciudad.
Como puede verse la decoración de la puerta es árabe y en si mismo todo el gusto que existe en Sevilla y el resto de Andalucía por los patios y jardines está heredado en buena medida de los árabes que vivieron durante siglos en estas tierras.
Lamentablemente el progreso no siempre trae mejoras y en la actualidad vivir en Sevilla y tener un patio o un jardín es casi imposible. Curiosamente nadie duda de que el progreso mejora nuestras vidas y sin embargo haber perdido la posibilidad de tener estos patios (o algo más pequeños) que eran más frecuentes en el siglo XIX o comienzos del XX no parece ser muy problemático para nadie. Hoy día quien consigue sus 80 metros cuadrados de piso ya se puede dar por satisfecho.
El jardín o los patios para los nuevos sevillanos se ha quedado reducido al espacio que algunos tienen en su terraza. Allí se intenta recrear aunque sea en miniatura una época pasada que en este caso sin ninguna duda fue mejor. Por fortuna todavía se puede disfrutar en la ciudad de los jardines públicos y de muchos de esos árboles que están plantados en sus calles, muchos de ellos naranjos que dejan un delicioso perfume a azahar en plena floración.
La última fotografía de las que hemos elegido entre las que hizo Sue corresponde con las campanas de la Giralda de Sevilla.
Si usted es Sevillano/a me gustaría preguntarle ¿cuántos años hace que no sube a la Giralda?. Es evidente que dejamos a los turistas mucho de lo mejor de la ciudad y nos quedamos con esas zonas de nuestro barrio que tal vez nos parecen más reales o puede que hayamos asimilado que nuestra vida tiene que ceñirse a unas formas y unos lugares que poco tienen que ver con la contemplación.
No voy a negar que quien no llega a tiempo para preparar el almuerzo no se le va a ocurrir ir a ver la Catedral, sin embargo es que ni siquiera cuando tenemos tiempo disponible visitamos las zonas de nuestra ciudad que tanto atraen a turistas de otros lugares.
Caemos muchas veces en el elogio de la novedad como si sólo lo desconocido pudiera despertar nuestros sentidos.
Si usted al igual que Sue decide visitar Sevilla puede consultar alojamientos económicos de la ciudad o si lo prefiere algunos de sus hoteles. Para disfrutar de la gastronomía Sevilla aquí tiene enlaces a algunos de sus restaurantes.
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