Noticias de Andalucía
21 March, 2007
Hoy tenía pensado escribir un artículo sobre la primavera sin embargo tengo que reconocer que tengo en estos momentos la “cabeza como un bombo” :) y me resulta imposible concentrarme en nada.
No sé si usted en alguna ocasión ha tenido que ser “escuchante obligado” de una conversación que ni le interesaba ni deseaba conocer desde su principio hasta el final. Esto por ejemplo suele suceder cuando se viaja en tren, en autobús, en avión (dios me libre de volver a viajar en uno de estos inventos), y se tiene por acompañantes a dos personas que están dispuestas a hacer un recorrido detallado por toda su vida, en especial por las tragedias (existe un gusto acentuado por sorprender al acompañante con un “y eso no fue lo peor…”). Esto he tenido que vivirlo esta mañana y me he quedado con la mente en blanco. Allí estaba yo atrincherado intentado pensar en las musarañas pero no había manera, a la fuerza tenía que estar escuchando esa conversación.
¿Sabe qué es lo peor de este tipo de torturas? Que cada una de estas personas cuenta su vida como si fuese única y exclusiva, como si repartiese entradas para una función espectacular que sorprenderá por su novedad, y sin embargo una y otra vez, una tras otra persona, todos cuentan lo mismo, les suceden las mismas cosas, viven las mismas alegrías y tristezas, caen en los mismos errores y esperan las mismas cosas que casi nunca terminan por llegar.
Supongo que cuando la vida si es un poco diferente se le ahorra a los demás tener que escuchar esas batallas, en parte tal vez porque quienes mejor se comprenden son los que viven dentro de lo semejante y cuando uno se aleja de lo convencional (para bien o para mal) suele perder espectadores.
Realmente no veo nada malo en todo esto (salvo en lo de ser espectador obligado) ya que en verdad para quien cuenta su vida no existe mayor novedad y sorpresa. Yo mismo sé que habré contado infinidad de veces como si fuese novedad lo que sólo podría calificarse de común, sin embargo suelo ser discreto y he procurado evitarle este tipo de picatostes a quienes me han escuchado alguna vez.
Con la primavera tampoco hay novedades y sin embargo qué maravilla volver a encontrar cada año las mismas historias contadas en los árboles, las flores y las nubes. Vivir de nuevo la confirmación de un nuevo inicio con la primavera es lo que cualquiera desearía repetir sin fin.
Publique su comentario
Usted debe de registrarse para escribir un comentario.