Jazmines en Andalucía

Jazmines en Andalucía
Probablemente los jazmines junto a los geranios sean las dos plantas más populares en Andalucía.
En el caso del jazmín su fama es bien merecida, no sólo debido al delicioso perfume de sus flores sino de manera especial a la facilidad de su cultivo. Ha sido gracias a que nuestro clima le resultaba favorable que desde hace bastantes siglos, los árabes que ocuparon nuestras tierras ya lo cultivaban, no ha dejado de estar presente en nuestros jardines.
Hoy día casi ha pasado a ser una planta exótica, en el sentido de menos común, debido a que la gente al trasladarse a vivir a las ciudades ya no podía seguir cultivándolo y es que los pisos son medios hostiles de vida en más de un sentido.
Por lo general el jazmín que se puede ver con más frecuencia en Andalucía es el jasminum officinale que también suele conocerse como jazmín morisco. Este jazmín florece durante el verano aunque puede llegar a verse alguna flor incluso en Diciembre, su perfume sin embargo cambia en esos meses más fríos.
Si el anterior jazmín tiene un perfume sumamente agradable hay otras especies que lo superan, por ejemplo el jasminum sambac. Sus flores son ligeramente más grandes aunque muy similares al officinale, sin embargo sus hojas si lo diferencian claramente ya que las pequeñas hojas pinnadas, de unos siete foliolos, del oficcinale no tienen nada en común con las hojas enteras unifolioladas del sambac. El aroma del jazmín sambac es muy intenso y tal vez más vibrante que el officinale, con más contrastes, de hecho es uno de los jazmines que más se usan en perfumería. En Andalucía a este jazmín se le suele conocer como diamela aunque no es muy de fiar guiarse por nombres “vulgares” cuando no es demasiado difícil encontrar personas que, por ejemplo, llaman rosa a cualquier tipo de flor.
El jasminum azoricum que procede de las Azores al no destacar en nada con respecto al jazmín morisco ha sido menos cultivado (la foto que ilustra este artículo es de un jazmín de las Azores).
En primavera, finales de invierno, uno de los jazmines que más popularidad están teniendo es el jasminum polyanthum. Resulta muy fácil identificarlo porque es prácticamente el único que suele venderse en esa época del año cargado por completo, incluso en plantas muy pequeñas, de cientos de capullos que tienen un color rojizo aunque cuando abren las flores tienen el clásico color blanco del resto de jazmines.
Desde luego el blanco no es el único color propio de los jazmines sin embargo si es el más común entre las plantas que se cultivan en nuestros jardines. Los jazmines de flores amarillas como jasminum nudiflorum, o jasminum parkei, ni siquiera tienen flores perfumadas así que se comprende que no se cultiven con el mismo interés.
En Andalucía tenemos un jazmín orginario de estas tierras, y de parte del Mediterráneo, que tiene flores de color amarillo, es el jasminum fruticans que se puede encontrar de manera silvestre en Sierra Morena.
A parte de los anteriores existen otras especies y variedades de jazmines que casi siempre forman parte de colecciones de aficionados a este tipo de plantas.
Por ejemplo, recientemente se ha comenzado a introducir en Europa el jasminum abyssinicum. Aquí nos interesamos por sus flores sin embargo en Kenia le dan uso a sus hojas para el tratamiento, parece ser que eficaz, de parásitos internos del ganado.
Otro jazmín muy llamativo por sus racimos de flores es el jasminum dispermum que se introdujo en Europa a mediados del siglo XIX, su cultivo sin embargo no está muy extendido a pesar de su belleza.
Respecto a que sean plantas populares debido a su facilidad de cultivo podríamos mencionar que no sólo el clima mediterráneo les resulta favorable, suelen ser arbustos que resisten bastante bien cualquier tipo de agua de riego, incluso las más duras con alto contenido en cal, soportan bien los rigores del verano y no suelen peligrar ni siquiera con las heladas del invierno. Así que resulta igual de probable encontrar jazmines en pueblos de Sierra Nevada que en la costa malagueña.
Un “secreto” para que los jazmines produzcan más flores, a parte de un abonado generoso durante el periodo de floración y una posición soleada, es que deben de podarse nada más finalizar su floración o antes de que ésta comience con la aparición de capullos.

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Category: Curiosidades

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