La Mezquita de Córdoba

Cada ciudad tiene su edificio, o monumento, más destacado que suele representarla como símbolo de todo lo que podremos encontrar. En el caso de Córdoba, la Mezquita es sin duda la referencia que siempre se toma por cualquier turista  para saber si su hotel está bien situado o para iniciar, o terminar, una ruta por la ciudad.

Exterior de la Mezquita

Aunque a la Mezquita le puede dedicar varias horas, o incluso días, pues todo depende de su interés en los detalles, en la historia, y en su capacidad para recrearse con este edificio, lo más habitual es que su visita forme parte del recorrido de una mañana, o una tarde, en la ciudad. Considerando que el entorno, en plena Judería, o en sentido opuesto hasta la Torre de la Calahorra, tiene gran atractivo, es posible que su deseo sea alojarse en esa zona. Si esa es su elección no va a tener ningún problema en encontrar un hotel cerca de la Mezquita, o si prefiere un establecimiento más económico también podrá elegir hostales cerca de la Mezquita, que son muy numerosos en la calle Corregidor Luis de Cerda y en todas las calles próximas.

El gran patio interior de la Mezquita con una fuente y naranjos

La Mezquita la podrá visitar de lunes a sábado, entre las diez de la mañana y las siete de la tarde, y los domingos y festivos entre  las ocho y media a las diez de la mañana y entre las dos y las siete de la tarde.
El precio de las entradas es de 8 euros para adultos y 4 euros para los niños.

Los muy famosos arcos en herradura de la Mezquita

Aunque el exterior de la Mezquita puede llegar a parecer modesto, por lo menos en comparación de la Alhambra de Granada que tiene unas vistas impresionantes desde el mirador de San Nicolás (consulte qué ver en Granada), o la imponente Catedral de Sevilla junto a la Giralda (consulte qué ver en Sevilla), el interior de la Mezquita le sorprenderá por su atractivo y por la mezcla de estilos que se han ido superponiendo a lo largo de los siglos.

Otra vista de los arcos de la Mezquita

No sé si el lugar tenía algún privilegio de cara a los dioses, pero lo cierto es que desde los visigodos hasta los cristianos, decidieron construir y destruir, en el mismo lugar hasta obtener lo que hoy podemos ver.

La Catedral en el interior de la Mezquita

El edificio comenzó como basílica visigoda, hasta que Abd al-Rahman I inició lo que Almazor terminó como la parte de la Mezquita que hoy se conoce. Aunque una de las mayores transformaciones estaba por llegar tras la reconquista cristiana que daría origen a la Catedral.
Los estilos se superponen, el gótico, barroco, renacentista, sin solución de continuidad. Sólo hay que sentarse frente al altar de la Catedral y girar un poco la cabeza para ir viendo estilos muy diferentes.

Techos de gran riqueza ornamental

Si sólo quiere dedicarle parte de su tiempo a la Mezquita puede visitar también otros edificios interesantes de esa zona (consulte qué ver en Córdoba), por ejemplo El Alcázar de los Reyes Cristianos, pasando por la puerta del puente, y recorriendo el puente romano, llegará hasta la torre de la Calahorra donde se encuentra el Museo Roger Garaudy, la Judería seguramente estará atestada de turistas así que si prefiere un lugar más tranquilo, y le interesan las plantas, puede ir hasta el Jardín Botánico.

El altar de la Catedral

Si llega a Córdoba en tren no olvide pasar por una oficina de información turística que se encuentra dentro de la estación, otra la puede encontrar en la Plaza de las Tendillas, allí le podrán entregar planos y horarios de los principales monumentos, además le informarán sobre cualquier exposición o acto de interés que se esté celebrando en Córdoba.

Category: Córdoba

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies