Mejorar la economía andaluza gracias a un nuevo desayuno andaluz

En este artículo intento, y creo que consigo, demostrales que se pueden poner en marcha actuaciones bien simples con resultados muy positivos para la economía de Andalucía. Algo tan elemental, y a lo que se le presta muy poca anteción, como el desayuno andaluz puede ser el origen de una nueva forma de reactivar nuestra economía al mismo tiempo que se generan nuevas actitudes positivas en varios terrenos. Al igual que esta actuación puede haber muchas otras, que siguen el mismo principio de sencillez y eficacia.
Antes les pongo en antecedentes.
Andalucía se encuentra en un momento delicado, pues tan sólo considerando que el porcentaje de parados se acerca al 30%, que mencionado en números absolutos sería lo mismo que decir que en torno a 1 millón de andaluces en edad de trabajar no tiene empleo, nos coloca en una situación que le está complicando demasiado la vida a todos esos andaluces y de paso también se la está empeorando al resto aunque si tengan trabajo.
El bienestar de Andalucía depende de que todas las personas que aquí residen puedan desarrollar su vida con unas mínimas garantías que les permitan tener acceso a lo más elemental. Sin trabajo, casi una de cada tres personas con las que te cruzas en la calle, y probablemente con los ahorros adelgazados al máximo, conseguir lo básico se transforma en proeza. Lograr que cada día puedas comer sin pensar en que ya tuviste que centrarte sólo en unos pocos alimentos porque para otros muchos no te alcanza el dinero es el esfuerzo que hacen muchos andaluces en un intento de reducir el acoso al que les somete su situación de desempleo. Posponer el matrimonio de los más jóvenes que ni tienen trabajo ni vivienda, olvidarse de vacaciones que ya no se pueden costear, recurrir al dinero que los familiares les pueden prestar porque el ánimo ya no está para recibir la explicación del empleado del banco, o caja, sobre lo mal que está la economía,… da forma a la vida diaria de todas esas personas que, para su mayor pesar, saben que esa situación puede durar demasiados años y que, para su mayor tragedia, lo malo de hoy puede dar paso al anhelo de la miseria cuando ya sólo se tiene desesperación. Algo habrá que hacer para que esta mala situación de tantas familias andaluzas, pues en bastantes de ellas no hay ni un solo miembro que tenga trabajo, pueda mejorar sin tener que esperar tantos años como muchos ya estarán temiendo.

Con semejante oferta para desayunar no es raro que haya tan pocos clientes.

Pues bien, si me decidí a escribir este artículo es porque estoy viendo que algunas actuaciones que se han puesto en marcha desde la Junta de Andalucía son equivocadas o cuando menos difícilmente alcanzarán los objetivos planeados, y además allí donde se debería, o podría, pasar a la acción lo que encontramos es un terreno en el que nada se hace.
Me voy a centrar, por lo menos en esta ocasión, en un sólo asunto de interés y mi intención será demostrarles a ustedes, consejeros y consejeras de la Junta de Andalucía y a las miles de personas que visitan cada mes andaluciaenruta.com, que para relanzar la economía de nuestra tierra lo que hay que hacer es demostrar y enseñar que aquí podemos tener una vida gratificante y plena gracias a que Andalucía es el mejor lugar posible del mundo.

Andalucía, gracias a su clima, por lo menos hasta el día de hoy, es un lugar privilegiado que nos recompensa con inviernos no excesivamente fríos (aunque podemos disfrutar de nevadas en las zonas más elevadas que ayudan a incrementar la sensación de gran diversidad de nuestra tierra) y que si bien durante los días de verano puede tener los termómetros sobrecalentados esto ayuda a que las noches se conviertan en una mezcla muy agradable de cielos cargados de estrelladas, aroma de jazmín, y gentes que trasnochan.
Con este clima la agricultura lo tiene fácil pues salvando los excesos de alguna helada fuera de fecha, o de alguna lluvia más intensa de lo esperado, incluso las plantas más exigentes que son propias de los trópicos pueden cultivarse en zonas de la costa de Granada, y en el resto de provincias tampoco lo tienen muy complicado pues los naranjos de Sevilla, los olivos de Jaén o las vides de Málaga, siguen año tras año transformando la tierra en riqueza.
Ese es el milagro de la agricultura. Podemos tomar entre nuestras manos tierra que sabemos que se transformará en aceite de oliva o en magníficas uvas y que sólo precisa de nuestros cuidados para que nuestros campos queden cada año preñados de esta riqueza. Esta tierra es una bendición y sin embargo no siempre sabemos trasladar a nuestra mesa lo que la agricultura, o la ganadería, nos ofrece.
¿Por qué en Andalucía desayunamos de manera tan pobre?
La pregunta puede parecer intrascendente y sin embargo como quiero demostrar el simple y olvidado desayuno puede conseguir reactivar nuestra economía y hacer descender el número de parados.
En la actualidad el desayuno en nuestras casas, o en bares y restaurantes, se limita en multitud de casos a un café con leche y a unas tostadas con mantequilla o aceite. ¿Esto qué es, el desayuno del mártir? ¿Cómo se puede intentar afrontar una jornada de trabajo con lo que a duras penas conseguiría alimentar a un gorrión?

Como usted bien sabe D. Antonio Ávila Cano (Economía), para que la economía mejore tiene que haber una actitud, o predisposición, o ánimo en la gente que le conduzca a consumir más. Ese ánimo es lo que ayuda también a despejar la mente en busca de nuevos negocios y lo que da fuerzas para superar dificultades sin temor a asumir riesgos.
D. Antonio, ¿podría usted calcular qué cantidad de dinero se mueve cada día en Andalucía asociada a los desayunos?. Posiblemente no sea demasiado dinero, pero usted sabe que de esos desayunos dependen muchos puestos de trabajo y que debido al incremento del número de parados el número de desayunos servidos en los bares y restaurantes de Andalucía ha ido decreciendo en los últimos años, y por esto mismo se han generado más parados en el sector servicios.
Por lo tanto D. Antonio, usted podrá comprender que ante una oferta tan pobre como el café con tostadas, o café con churros, nadie se animará a gastar más. ¿Gastar su dinero en qué? Si no optas por la tostada tendrás que tomar churros o dejar a tu estómago sólo con el café, es decir, que la pobreza de los desayunos andaluces está jugando en nuestra contra. No hay variedad y por lo tanto nadie se plantea jamás si podría esforzarse un poco más para gastar algo más dinero y lograr introducir variedad en esos desayunos.

Ahora le pregunto a usted Doña María Jesús Montero Cuadrado (Salud), ¿qué opina sobre desayunos tan espartanos como los que se toman en Andalucía?. Me dará usted la razón si digo que no benefician demasiado a nuestra salud porque cuando se intenta introducir algo más de variedad siempre se recurre a la bollería que está cargada de azúcares y grasas, y cuando se limitan al café con tostadas la energía que se puede obtener de tan pocos alimentos conduce a que la jornada de trabajo se transforme en una larga marcha de rendimiento decreciente y agotamiento físico y mental.
Sólo un trabajador bien alimentado podrá desarrollar su labor diaria con todas las garantías, incluso para su propia seguridad, y podrá rendir como de él/ella se espera.

Aclárenos usted Doña Clara Aguilera García (Agricultura) cuántos de esos productos que comemos a diario en nuestros desayunos proceden en origen de Andalucía. ¿El café? Evidentemente como usted sabe aquí no se cultiva. ¿El azúcar? Seguramente procede en gran medida de empresas situadas fuera de nuestra tierra. ¿La leche? Sólo hay que ver las marcas que se venden en el mercado para concluir que son pocos los andaluces que beben leche producida en Andalucía. ¿El pan? Probablemente se fabrique en cada ciudad andaluza, pero ¿de dónde procede la harina?. ¿La mantequilla o la mermelada? Casi seguro vienen de fuera. ¿El aceite de oliva? Ni siquiera con este producto tenemos unos beneficios que se queden en su totalidad en Andalucía pues si bien somos nosotros los productores dependemos de empresas situadas fuera de Andalucía para que nos lo compren y luego nos lo vendan.

A estas alturas D. Manuel Recio Menéndez (Empleo) estará pensando que del desayuno pocos puestos de trabajo vamos a obtener. Desayunamos como si dependiésemos de una cartilla de racionamiento y nuestro dinero se lo llevan empresas que no son andaluzas. Así no hay manera de prosperar pues ni le damos valor a lo que es nuestro ni tenemos la decisión necesaria para abrir el abanico de opciones. Usted nos dirá: no hay más oferta-más variedad pues entonces no hay más trabajo.

Además de lo mencionado es conveniente refrescar la memoria para citar que durante estos años se ha ido por el camino equivocado en lo referente a la promoción de algunos productos andaluces. Se tomó la senda del miedo como si fuese la acertada y en verdad ese camino es imposible que anime a nadie a comprar. D. Antonio Ávila Cano (Ciencia), usted sabe que pagando se puede conseguir que un científico encuentre todo tipo de propiedades en el aceite de oliva, en un melón o en la cáscara de las pipas. Si hay que encontrar propiedades anticancerígenas, rejuvenedoras, o las que se prefieran, sabemos por adelantado que en cualquier alimento se podrán indentificar rastros de algo que aunque sea muy remotamente tal vez en algunos casos poco probables pero no inexistentes se pueda conseguir que mejore ligeramente el estado de salud de una o ninguna persona. Pues bien, ese realmente nulo efecto se puede vender como si fuese ¡el no va más!, como se ha hecho con el aceite de oliva que parecía que gracias a él no habría valiente que se atreviese a enfermar en Andalucía.
D. Antonio, usted sabe que ese es un camino que sólo conduce al fracaso porque a pesar de que en esta época está de moda intentar transformar el supermercado en una nueva farmacia la gente todavía busca disfrutar comiendo y, por fortuna, muchos se niegan a considerarse enfermos sin serlo.
Doña María Jesús Montero (Salud) imagino que le diría a usted que es más interesante tener a una población sana, física y mentalmente, que una población que incluso estando sana se la ha convencido para que crea que está enferma. Generar empleo en el sector sanitario no es siempre tan deseable, aunque sólo sea porque se prefiere a una población con mejor salud, y desde luego es del todo indeseable mantener un elevado gasto en medicamentos para enfermos imaginarios.

Por esto mismo hay que darle un enfoque diferente a la promoción de esos productos del campo andaluz. El aceite de oliva es bueno porque es un placer comerlo en ensaladas, en las tostadas o en cualquier otro plato, pero también puede ser un placer comer zurrapa de lomo, o panceta de cerdo, y no hay que pensar que en cada trocito de zurrapa o de panceta hay un pequeño asesino que quiere acabar con nuestra vida elevando nuestro colesterol “malo”. Porque quien así piensa terminará tomando el aceite de oliva en cucharilla de farmacia y pasado un tiempo ni comerá panceta, ni zurrapa, ni aceite de oliva porque descubrirá las maravillosas propiedades de la huerta farmacéutica con productos de todos los colores y para todas las dolencias.

D. Paulino Plata Cánovas (Cultura), usted lo sabe seguro, los andaluces tienen una cultura, que podríamos llamar popular, que está íntimamente unida a la fiesta, a la comunicación abierta en torno a las tapas y al vino de la tierra, y por esto mismo intentar promocionar un producto como si de un nuevo fármaco se tratase tiene tan pocos adeptos en Andalucía. Aquí queremos que nos enseñen a disfrutar más, mejor, con más intensidad, pero no a que nos asusten para luego vendernos el remedio.

A todo esto que le digo D. Paulino creo que sumaría D. Luciano Alonso Alonso (Turismo) porque él sabe que quienes visitan Andalucía buscan eso mismo, disfrutar de nuestra tierra y no venir a tomarse “las aguas” sanadoras de aceite de oliva. ¿Queremos atraer más turismo? Pues entonces tenemos, antes incluso de saber vender el atractivo de nuestra tierra, convertir lo que es nuestro en algo aún más atrayente.

Hemos llegado a un punto en el cual a todos ustedes, consejeros/as de la Junta de Andalucía, les estará quedando claro que uno de los caminos para reducir el paro es mejorar el desayuno andaluz. Sé que aún esto les puede parecer una broma, pues incluso a mí al decirlo de esta manera me hace gracia. Entiendan sin embargo que cuando digo que al mejorar el desayuno andaluz se conseguirá reducir el paro me esto refiriendo a una nueva actitud y a una nueva manera de incentivar la economía. Entrando en detalles:

  1. Con mejores desayunos, más variados y generosos, los trabajadores redirían más y su estado emocional no se resentiría tanto debido a la dificultad para sobrellevar la jornada de trabajo.
  2. Ampliando la variedad de desayunos se conseguiría que tanto los andaluces como quienes nos visitan incrementen sus consumiciones en bares y restaurantes que podrán obtener más ingresos y tal vez se podrían animar a realizar nuevas contrataciones.
  3. Se ofrecería un atractivo añadido a los turistas que dicho sea de paso también valoran los lugares que visitan por la gratitud de su estómago.
  4. Introduciendo un desayuno más contundente se conseguiría rebajar la sobreabundancia de muchos almuerzos equilibrando así las comidas a lo largo del día y por lo tanto actuaríamos en favor de la salud de nuestro cuerpo.
  5. Potenciando los productos andaluces, cultivados o producidos en Andalucía y vendidos aquí mismo, conseguiríamos ayudar a que mejorase nuestra economía y a rebajar el coste final de los alimentos.
  6. Se animaría a mejorar la calidad de nuestros servicios y por lo tanto se podría en marcha un cambio de actitud muy positiva que podría extenderse por más sectores.

Tal vez ahora se estén preguntando ¿cómo se puede introducir variedad en los desayunos andaluces de tal manera que se favorezca nuestra economía?. Es bien sencillo: la idea es introducir productos que se produzcan mayoritariamente en nuestra tierra y que consigan aumentar el atractivo de esos desayunos y que mejoren nuestra alimentación.
De algunos países de la cuenca mediterránea tenemos mucho que aprender pues disponen multitud de platos ideales para el desayuno en los que se pueden introducir aceite de oliva (Jaén), pasas (Málaga), tomates (Almería), naranjas (Sevilla),…

Les doy un ejemplo:

  • Yogurt realizado con pasas, o bien kefir para los amantes de nuevos sabores y texturas, o bien una variante que mezcla el yogurt con queso conocida como labneh y que es típica de varios paises de Oriente Medio.
  • Fruta de temporada.
  • Hummus que puede ser acompañado con pan o picos o colines hechos con sésamo.
  • Pan pita conteniendo verduras y alguna salsa ligera que puede ser acompañada también con pollo.
  • Para beber no hay motivo para abandonar el café con leche.

El anterior es un desayuno que sin introducir demasiadas variantes supera con mucho al desayuno típico andaluz de café con tostadas.
¿Se imaginan a un turista, imagíneselo usted D. Luciano Alonso Alonso, ante la posibilidad de comer esos variados y ricos desayunos? Seguro que muchos de ellos se animarían a probarlos pues en realidad casi todos los platos mencionados se han integrado en las cocinas de todo el mundo. ¿Quién no ha probado el pan pita o el hummus?. ¿Acaso no mejoraría su opinión de Andalucía aunque sólo fuese ligeramente gracias a esos mejores desayunos?. Todos sabemos que el “turismo de calidad” es el que más puede interesarnos, siendo así, ¿cómo es que no se nos ha ocurrido ampliar la variedad y riqueza de nuestros desayunos?.
Al igual que con el desayuno habría decenas de formas de inyectar en nuestra economía un nuevo dinamismo, que a mi modo de ver serían más eficaces que multitud de actuaciones llevadas a cabo en la actualidad, pues por ejemplo se ofrece formación a los trabajadores de una manera que parece no tener demasiada importancia si lo aprendido podrá ponerse en práctica. Da la sensación de que se forma sin que el resultado final justifique esas tareas.
Comencemos por enseñarle a quien tiene trabajo cómo animar a la clientela de su bar o restaurante a solicitar nuevos desayunos. Promocionemos los nuevos desayunos con información sobre los beneficios que tienen para nuestra salud pero no porque nos vayan a librar de enfermedades sino porque disfrutando de mejores alimentos conseguiremos afrontar con mayores garantías cada nueva jornada en las horas en las que más se pide de nosotros. No se ofrece por lo tanto remedio a ningún mal sino una nueva manera de conseguir un disfrute mayor de nuestra vida. A los andaluces nos gusta disfrutar de la comida y si es posible en buena compañía con amigos y/o familiares, ¿no le parece a usted D. Paulino Plata Cánovas que esa nueva reunión matinal casa muy bien con la idiosincrasia de los andaluces y que no resultaría nada complicado que cada vez más personas abandonasen los pobres desayunos express en favor de los nuevos desayunos?. Mejorando la alimentación en el desayuno lograremos rebajar la sobreabundancia de los almuerzos y puede que esto, a parte de beneficiar a nuestro cuerpo que sin duda contentaría a Doña María Jesús Montero Cuadrado, sería un buen incentivo para los negocios de restauración, ante lo cual D. Manuel Recio Menéndez podría pensar que ayudaría a crear empleo, ya que muchos trabajadores tienen por costumbre desayunar fuera de casa.
También se puede conseguir con algunas variantes, o añadidos, del plan del nuevo desayuno revalorizar los productos andaluces que al mismo tiempo contribuirán a revalorizar el campo andaluz que ha perdido todo su atractivo para los más jóvenes. Vivir hoy día en una casería (palabra que casi ningún andaluz pronunciará en nuestros días), practicar la vida autosuficiente vendiendo los excecendes del cultivo, disfrutar de esa vida en la que el autoempleo sacaría a muchos jóvenes del paro, les proporcionaría vivienda (mucho más barata en el campo que en la ciudad) y ayudaría además al consumo local pues todos esos nuevos agricultores podrían abastecer a vendedores de su zona. Todas estas posibles ampliaciones del plan del desayuno andaluz supongo que serían del agrado de Doña Clara Aguilera García.

Si mejoran nuestros desayunos, y gracias a esto mejora nuestro ánimo y ganas de trabajar, al mismo tiempo que nuestro cuerpo estará en mejores condiciones de afrontar la dificultades propias de la actividad de cada día con lo cual nuestra salud nos lo agradecerá, si logramos hacer un poco más atractiva la oferta turística, y gracias a esto conseguimos crear más puestos de trabajo, y si además logramos introducir una manera de entender la vida más cercana a la Naturaleza a la que todo se lo debemos, al final no sólo D. Antonio Ávila Cano sino todos nosotros concluiremos que estaremos en el camino correcto.

Ahora bien, si al campo andaluz le damos el trato de mujerzuela a la que hay que explotar para luego despreciar cuando ingresamos los beneficios, llevamos todas las de perder con una actitud tan poco digna. El mismo comportamiento que tenemos con nuestros congéneres intentando hacer negocio con el miedo y haciéndoles creer que necesitarán mil medicamentos, o alimentos milagro, para lograr vivir un poco más, es el que le dispensamos al campo que atiborramos de plaguicidas, herbicidas, abonos,… ¿Cuántos productos químicos tiene la lechuga que llega a nuestra mesa? Yo respondería diciendo que todos los que hagan falta para que cada vez más empresas químicas vivan a costa  nuestra, aunque recuerdo haber leído que podían llegar a contener restos de más de 100 productos químicos. La anterior pregunta podría formularla de otra manera: ¿cuántos productos químicos necesita una lechuga para poder llegar a su plenitud? ¿cuántos de esos productos necesita nuestro cuerpo?.
Es necesario dar un giro a este sinsentido de progreso en el que estamos haciendo negocio de una manera absurda.
Evidentemente a ninguno de los Consejeros de la Junta de Andalucía se le puede responsabilizar de este rumbo que está tomando nuestra sociedad, ya que el problema no es sólo andaluz sino mundial, sin embargo en sus manos si que está introducir un poco de cordura en nuestro progreso.

Con el nuevo desayuno andaluz he intentado demostrar que sólo los cambios que se apoyan en la demostración de que nuestra vida puede mejorar y que nosotros podemos encontrar riqueza en cada una de las horas de nuestros días nos ayudarán a salir de esta crisis económica que a tantos andaluces está condenando y a construir un futuro mejor para todos, y además podemos hacerlo respetando los campos andaluces que es equivalente a hacerlo respetando a todos los andaluces.

Category: Productos de Andalucía

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