Tomates raf

Tomates raf
Parece un simple tomate y es un simple tomate, sin embargo la diferencia entre los tomates raf y cualesquiera otros que pueda comprar en el mercado es más que notable.
Usted ya sabe que hoy día buscar la calidad de los alimentos es algo propio de snobs, de gente que tiene un gusto especial por diferenciarse comiendo por ejemplo productos ecológicos, ¿o tal vez no es así?. Se lo pregunto porque si piensa un poco en todos los esfuerzos de la industria alimentaria y por lo tanto de los viveros productores de tomates, lo que se ha intentado a toda costa en los últimos años ha sido producir más y más tomates en menos y menos espacio. En esa loca fiebre por producir más tomates por metro cuadrado lo que siempre se resintió fue la calidad. Piense sino en esos tomates de aspecto tan extraordinario, tan lustrosos, tan apetecibles y tan decepcionantes cuando los prueba. Tomates que no saben a nada, o tal vez si, a agua ácida. Siendo por lo tanto justos con nuestra historia alimentaria, ¿quién puede negar que buscar la calidad de los alimentos no ha sido una parcela casi exótica dedicada a una minoria sibarita mientras que la producción abundante y forrajera no ha sido lo verdaderamente importante?.
Es extraño este progreso, producimos basura hermosa y nos la comemos orgullosos por saber que hemos comprado lo último en producción fitosanitariamente controlada.
El tomate raf no es un invento nada nuevo, aunque si lo es la campaña de marketing que lo acompaña con etiquetas como ”tomate pata negra”, es decir, es necesario que el tomate deje de ser una simple hortaliza para que tenga sentido que por metro cuadrado se produzcan menos kilos, ya que el tomate raf no es demasiado prolífico, y al consumidor se le cobre a precio de oro.
Intentando hacer pasar por aceptable ese precio consumidores como yo mismo, para qué vamos a buscar más lejos, nos colocamos delante del tomate con la mirada perdida en el infinito e intentando encontrarle las mil tonalidades de los auténticos y verdaderos tomates.
Sinceramente el tomate está muy bueno, por la firmeza de su pulpa, por su dulzor. Nada que se pueda comparar a esos otros tomates para ensalada que siempre terminan quedando en el plato porque sólo sirven para decorar.
El tomate raf tampoco es culpable de nuestro despropósitos en el progreso así que cómprelo y disfrútelo.
Probablemente en algunos restaurantes de Andalucía podrá degustar estos tomates, sin embargo tal vez no le sienten tan bien como deberían si por ellos tiene que pagar 15 o 25 euros. En el mercado podrá encontrar un precio algo más razonable, entorno a los 6 o 10 euros el kilo.
Tenga también en cuenta que debido a la reciente fama de estos tomates muchos de los que se venden como raf no lo son. Por ejemplo los tomates de la fotografía superior no coinciden exactamente con la morfología de un tomate raf, a pesar de que se han vendido como tales, ya que no presentan profundos surcos ni una intensa coloración verde oscuro en su zona superior.
Probablemente los tomates de la foto sean otro tipo de la variedad marmande (el auténtico tomate raf se produce desde Diciembre a Abril).
Ya ve cómo funciona el mundo, unos se pasan de listos vendiendo gato por raf y otros nos dedicamos a comprarlos maravillándonos de semejante prodigio de la naturaleza.

Category: Productos de Andalucía

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies